domingo, 6 de julio de 2014

Retablo Mayor de la Iglesia de Santa Bárbara, Llaranes


Retablo Mayor de la Iglesia de Santa Bárbara
Anónimo, s. XVI
Llaranes (Avilés)

Historia: Este retablo de estilo renacentista fue concebido para la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (Tubilla del Lago, Burgos), un edificio también del siglo XVI y que tuvo por advocación primera la de San Adrián.
En 1952 el párroco se vio en la obligación de vender el retablo con el fin de obtener el dinero necesario para la restauración del templo, que se encontraba en un pésimo estado de conservación. Tras la intervención en la iglesia, en la que participaron todas las gentes del pueblo, la cabecera se cubrió con otro retablo de menor calidad artística.
Es con la construcción de la iglesia de Llaranes, dentro del barrio obrero, cuando la Empresa Nacional Siderúrgica S.A. (ENSIDESA) compra este retablo en el rastro de Madrid, siendo restaurado seguidamente en los talleres del Museo del Prado.
Dadas las pequeñas dimensiones de la obra, acordes con su ubicación en la localidad burgalesa, se hizo necesario adaptarlo al amplio testero del templo de Llaranes con un marco de granito.

Características generales: Se trata de un retablo de tres calles con cinco "casas" que rodean la hornacina central y en las que se narra la vida de Jesucristo. La predela o banco del retablo contiene las representaciones de seis santos con sus correspondientes atributos iconográficos. 
El retablo está realizado en madera dorada y las escenas, sobre tabla, están pintadas al óleo, donde se aprecian aún los rasgos de sencillez característicos del tardogótico y el naturalismo común ya en el Renacimiento.
Es de destacar que las escenas se encuentran separadas unas de otras por columnas abalaustradas en los pisos superiores y por pilastras en la predela, estando la cenefa superior de cada "casa" decorada con grutescos (vegetales, putti, amorcillos, animales fantásticos...). Además, cada escena está protegida por un guardapolvos.

Análisis de la obra:
FOTO: Rubén Domínguez.
La Adoración de Jesús (1)
En el primer plano encontramos a la Virgen, que establece cierta relación con el Niño, en actitud orante y de tipología característica del gótico. El Niño coronado por un nimbo crucífero está tumbado sobre una losa de piedra o altar. En este plano se encuentra también José, arrodillado.
El segundo plano lo componen el buey y el asno, animales de tardía incorporación a la representación de esta escena.
Por último, y en un marco arquitectónico a través del que se adivina el paisaje, encontramos a los pastores, que adoran al Niño. Al fondo, un persona de difícil interpretación se apoya en la columna.





FOTO: Rubén Domínguez.

La Sagrada Familia (2)
Se trata de una sencilla disposición, formada por Santa Ana, la Virgen y el Niño. Se encuentran sentadas en un banco de madera y tiene como fondo un tapiz de tono verdoso con un borde naranja y rematado por un encaje.
Santa Ana señala al Niño como el nombrado en las Escrituras, las cuales sujeta con la otra mano. Mientras tanto, la Virgen sostiene a su hijo en brazos, el cual tiene un nimbo floral.







FOTO: Rubén Domínguez.

Llanto sobre Cristo muerto (3)
Escena de composición piramidal formada por tres planos. El primero es el lamento sobre Cristo ya muerto, que se encuentra sobre la sábana blanca que hará de mortaja, apoyando su cabeza sobre San Juan Evangelista, a cuyo lado se encuentra la Virgen María en actitud suplicante y, a los pies de Cristo, María Magdalena.
En el segundo plano tenemos a María Salomé y María Cleofás, apenadas y con el dolor contenido que se hace patente en sus respectivos rostros. Es de destacar los contrastes de colores.
El tercer plano está compuesto por el fondo, un complejo arquitectónico que hace referencia al Santo Sepulcro (circular) y a la Basílica de Jerusalén.




FOTO: Rubén Domínguez.


La Resurrección (4)
Cristo en actitud triunfante sobre la tapa del sarcófago es quien preside la escena. Viste una capa roja y en su mano izquierda porta la Cruz de la Salvación, mientras que con su mano derecha bendice. A su alrededor cuatro soldados sorprendidos contemplan la escena. A la derecha, uno permanece arrodillado, pudiendo ser la figura de Longinos, quien clavó la lanza en el costado de Cristo.
La luz de fondo indica el amanecer, el momento del día en el que, según los Evangelistas, Cristo resucitó.





FOTO: Rubén Domínguez.

La Crucifixión (5)
Cristo aparece crucificado en una cruz en tau (forma de T) sobre la que se encuentra la cartela con la inscripción "INRI". Se le representa justo en el momento de su muerte, con los ojos semicerrados y con la cabeza ladeada hacia su madre, la Virgen, quien contempla apenada la escena. Cristo se encuentra coronado por flores de lis que surgen de las gotas de sangre que produce la corona de espinas.
A sus pies, María Magdalena y en el lado contrario a la Virgen, se dispone San Juan Evangelista, quienes acompañan a Cristo en este momento.
Al fondo, un recinto amurallado.





FOTO: Rubén Domínguez.

Evangelista Marcos y Santo Tomás de Aquino (6 y 7)
Sobre fondo dorado con decoración vegetal encontramos al Evangelista Marcos (nº6), fundador y primer obispo de la Iglesia de Alejandría. Se le representa con hábito oriental y con los útiles de escritura que le caracterizan. Porta una cartela sin inscripción.
Santo Tomás de Aquino, representado escribiendo con pluma, vestido de dominico, con una amplia tonsura y con una iglesia, al fondo.







FOTO: Rubén Domínguez.

San Benito de Nursia y San Pedro (8 y 9)
El primero viste como benedictino, con el libro de la Regla de San Benito, amplia tonsura y portando un báculo, aparentemente inacabado.
San Pedro (a pesar de que se identificó después de la realización del retablo, como refleja la inscripción) lee un libro y porta la palma de mártir.





FOTO: Rubén Domínguez.

Santa Catalina de Alejandría y Santa Bárbara (10 y 11)
Santa Catalina de Alejandría porta una palma y un libro, y está vestida en tonos verdes y blanquecinos, con un pañuelo rojizo a la cabeza.
A su derecha, Santa Bárbara se encuentra representada con su atributo más común, la torre donde fue encerrada por su padre.







Santa Bárbara (12)
Es el elemento más moderno del retablo, hecha expresamente para la hornacina central, siendo réplica de una talla alemana del siglo XIII. Se representa a la santa con un cáliz y con una pequeña torre a sus pies.
Está dorada y sustituye a la imagen original de Nuestra Señora de la Asunción (la cual ocupó este espacio en Tubilla del Lago).
El fondo de la hornacina está decorado con motivos vegetales.







Bibliografía:
AA.VV; Historia de Tubilla del Lago; Edita el Ayuntamiento de Tubilla del Lago, 2006.
ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Amador y LODOS REDONDO, María José; Iglesia Parroquial de Santa Bárbara de Llaranes y San Lorenzo de Cortina; Azucel, 2001.

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