domingo, 20 de abril de 2014

San Pedro Apóstol


San Pedro Apóstol
Anónimo, ¿?
Capilla del Santo Cristo y San Pedro
Calle del Rivero (Avilés)

La obra: Esta obra es una escultura exenta que representa a San Pedro Apóstol de rodillas y en actitud suplicante. Si bien no conocemos con exactitud la fecha de su elaboración, sabemos que llegó a la capilla de Rivero el martes 3 de abril de 1945, donada a la misma por una mujer de esta calle que había trasladado su residencia a Oviedo. La obra, de tamaño natural, destaca por el realismo de su rostro y la dulzura de su mirada clavada en el cielo, caracterizada por el arrepentimiento. Porta una túnica blanca con bordados en color dorado y, sobre ella, un manto de terciopelo rojo también bordado en color dorado con motivos vegetales y, en la espalda del santo, el emblema de la cofradía que lo saca en procesión: la del Santo Cristo y San Pedro, compuesto por la columna a la que Cristo estuvo atado en el Pretorio de Jerusalén y donde fue flagelado y sometido a continuas burlas, superpuesto a dos llaves cruzadas, principal atributo de San Pedro como guardián de las puertas del cielo. Este mismo elemento se repite en la parte delantera de la imagen, pendiendo de su cintura y de factura metálica. Calza sandalias y lleva aureola de color dorado y de sencilla hechura. La imagen fue restaurada en el año 2010 en los talleres de Tríptico Restauración bajo la dirección de José Miguel Jiménez, que eliminó la suciedad superficial y el ennegrecimiento causado por las velas. Sale en procesión en Semana Santa cada Martes Santo en la de San Pedro (con un gallo de bronce a sus pies, incorporado en 2006 y realizado por Ignacio Bernardo, siendo donado a la Cofradía por la agrupación Guajes de Rivero el 22 de marzo de 2005) y cada Sábado Santo en la comitiva de la Santísima Resurrección. Además, se organiza otro desfile procesional por la calle del Rivero con motivo de su festividad, mientras que el resto del año recibe culto en la capilla de San Pedro de la misma calle.

Iconografía: La imagen representa a San Pedro arrodillado, juntando las manos, con la mirada clavada en el cielo, recreando el pasaje bíblico de las negaciones de Pedro:

   Estando Pedro abajo, en el patio, llega una de las criadas del sumo sacerdote y, al ver a Pedro, que se estaba calentando, lo mira atentamente y le dice: “También tú andabas con el Nazareno, con Jesús”. Pero él lo negó: “Ni sé ni entiendo lo que tú estás diciendo”. Y se salió fuera, al vestíbulo. La criada, mirándolo, comenzó otra vez a decir a los presentes: “Ese es de ellos”. Pero él lo seguía negando de nuevo. Poco después, los presentes volvieron a decirle a Pedro: “Realmente, tú eres de ellos, pues tú eres galileo”. Pero él se puso a maldecir y a jurar: “¡Que no conozco a ese hombre del que estáis hablando!”. En aquel momento cantó un gallo por segunda vez. Entonces recordó Pedro aquello que Jesús le había dicho: “Antes que el gallo cante por segunda vez, tres veces me habrás negado tú” y rompió a llorar con grandes sollozos.
Marcos 14, 66-72

Dentro de la iconografía hay que resaltar las llaves del cielo, que aparecen en el manto y otra metálica pende de su cintura, y el gallo que fue añadido en 2005 y que hace referencia a “Antes que el gallo cante por segunda vez, tres veces me habrás negado tú”.

El santo: San Pedro fue un apóstol de Jesús y el primer Papa de la Iglesia Católica. Nació en Galilea y murió en Roma entre el año 64 y 67 d.C. Tras ejercer como pescador se unió a Jesús como uno de sus apóstoles. Pronto se convirtió en el más cercano a Cristo. Tras negarle tres veces, tal y como Jesús le había dicho anteriormente, y con la muerte de éste, San Pedro quedará al frente de la nueva Iglesia y se convertirá en el primer Papa, entre los años 30 y 67 d.C., coincidiendo con su cargo como Obispo de Antioquía, finalizado en el 44 d.C, año en el que fue arrestado por Herodes Agripa. Más tarde se escapó y difundió la nueva religión por Oriente. Según la tradición, regresó a Roma donde fue crucificado de forma inversa, cabeza abajo, en el lugar donde hoy se levanta el templete de San Pietro in Montorio. Su tumba fue localizada en 1949 durante unas excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el Vaticano por orden del Papa Pío XII.

Durante la restauración de 2010.
En la procesión de la Resurrección de 2012.
Bibliografía: 
AA.VV; Semana Santa en Avilés (1947-2002); Ed. Ayuntamiento de Avilés, 2002.

No hay comentarios:

Publicar un comentario